Diseño

Para terminar de cocinar su sueño compartido, el equipo de Izaskun Chinchilla añadió un último ingrediente.

Planos de “Una ventana al universo Arzak” por Izaskun Chinchilla

¿No despertaría una enorme curiosidad en el comensal ver ese dispensario móvil de instrumentos de cocina y comprender mejor el proceso que está detrás de cada plato?

Planos de “Una ventana al universo Arzak” por Izaskun Chinchilla

Y divertidos por esta posibilidad, Elena, Juan Mari e Izaskun llegaron a la interpretación definitiva de su sueño conjunto: “Una ventana al universo Arzak”.

El diseño plantea una ventana para cada uno de los dos grandes protagonistas del espacio Arzak: el cocinero y el comensal. Cuando el cocinero se asoma a esta ventana encuentra todo lo que necesita al alcance de su mano. Las contraventanas alojan cucharas, coladores, pinzas o tamices; el poyete contiene sartenes, fuentes y conservas; y un brazo articulado pondrá en la mano del cocinero la batidora, el mortero y otros instrumentos de mayor volumen. De esta forma, los utensilios no ocupan espacio sobre la mesa y viajan con el cocinero.

El comensal, por su parte, cuenta con su propia ventana y puede ver los utensilios colgados en las contraventanas libremente. Algunos reproductores de imagen permiten ver como los usaron o las propiedades nutricionales que contienen. El poyete puede convertirse en mesa e invitar a la degustación y, en este caso, el brazo articulado proporciona desde servilletas hasta pimenteros que arrojan una niebla misteriosa y aromática sobre los postres.

Con la pieza final veremos al cocinero dejando al comensal asomarse a la cocina, al comensal comiendo en la mesa donde se preparado el plato y también cómo ambas ventanas se conectan de forma imprevista.

Izaskun Chinchilla y su equipo revisan un prototipo junto a los profesionales de Carpintería La Navarra